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Petronila
Reina de Aragón (1136<1137-1162>1173)

Genealogía


Su reinado

En agosto de 1136 nació Petronila, hija del rey de Aragón Ramiro II "el Monje". Éste se había casado con Inés de Poitou (o de Poitiers), hija del duque de Aquitania, con el único propósito de conseguir un heredero para el reino de Aragón que le permitiera volver a su anterior vida monástica. Pero el hecho de que su sucesor fuera una mujer presentaba un inconveniente: el derecho aragonés impedía que una mujer ejerciera el poder real a no ser que lo desempeñara un marido o un tutor. Ramiro II resolvió el problema cuando en la primavera de 1137 acordó la boda de Petronila con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona. Las capitulaciones se firmaron en agosto de aquel año. En ellas, Ramiro II entregaba a su hija en matrimonio al conde de Barcelona y aportaba el reino de Aragón. Mientras, Ramiro II quedaba como rey en Aragón y en todos los condados de Ramón Berenguer IV.

En el mismo agosto, Ramiro II dejó el poder para volver a la vida monástica aunque siguió conservando la dignidad real. Ramón Berenguer IV, como príncipe de Aragón, sin recibir nunca el título de rey pero con capacidad para ejercer la potestad regia, se hizo cargo del gobierno de Aragón. Petronila quedó bajo la protección de su prometido hasta que alcanzase la edad de catorce años y se celebrase la boda. Durante esos años, Petronila sería educada por Berenguela, hermana de Ramón Berenguer IV y esposa de Alfonso VII de Castilla y de León.

La nueva entidad política que se había formado con la unión del reino de Aragón y del condado de Barcelona no tenía fronteras comunes. Estaba separada por los territorios almorávides de Lérida, por el condado de Urgel y por los condados de Pallars.

En aquel año de 1137, el ahora príncipe de Aragón, Ramón Berenguer IV, que había sucedido a su padre, Ramón Berenguer III, en 1131 como conde de Barcelona, Gerona, Ausona, Besalú y Cerdaña, recibió de Alfonso VII, su cuñado, las tenencias de Zaragoza, Tarazona y Calatayud a cambio de vasallaje.

En 1140, ejerciendo de príncipe de Aragón, Ramón Berenguer IV acordó con Alfonso VII en Carrión de los Condes repartirse el reino de Pamplona. Era la respuesta a los ataques que había realizado García Ramírez de Pamplona contra Aragón en 1138, cuando conquistó Pedrola, Sos y Petilla de Aragón. Amparándose en dicho tratado, Ramón Berenguer IV atacó Pamplona, pero García Ramírez contraatacó en Ejea de los Caballeros y hubiera ganado de no ser por la llegada de los ejércitos castellanos. Las hostilidades continuaron y los éxitos fueron alternativos. Al final, García Ramírez no pudo resistir el empuje de los aliados y acordó la paz con Alfonso VII, que ya no estaba interesado en apoyar a Ramón Berenguer IV.

En septiembre de aquel año, la orden militar del Hospital de San Juan de Jerusalén cedió al conde de Barcelona sus derechos a la herencia de Alfonso I "el Batallador". En compensación recibiría en cada ciudad: un cristiano, un judío y un musulmán con todos sus bienes; en las villas y castillos que tuvieran más de treinta personas, obtendría un hombre con todas sus pertenencias. Además, se reservaba terrenos en Jaca para construir una casa y una iglesia. Si el conde muriese sin descendencia, la Orden recuperaría sus derechos.

A principios de 1141, García Ramírez atacó Jaca y quemó su burgo. Ramón Berenguer IV respondió con una expedición contra Pamplona, en la que contó con la ayuda de Alfonso VII a pesar del acuerdo de éste con el pamplonés. También en aquel año, el príncipe de Aragón recuperó a los musulmanes las poblaciones de Alcolea de Cinca, Chalamera y Sariñena.

En agosto, la orden militar del Santo Sepulcro de Jerusalén, alegando la lejanía para defender el reino desde Jerusalén, cedió también a Ramón Berenguer IV sus derechos a la herencia de Alfonso I "el Batallador", con las mismas condiciones que había acordado la del Hospital, a excepción de los terrenos en Jaca.

En 1142, la presión aragonesa sobre el reino de Pamplona continuó con incidentes fronterizos que no provocaron conquistas permanentes, excepto la de Monzón, cuya lejana ubicación hacía imposible su conservación por parte del rey pamplonés.

En los dos últimos años, Ramón Berenguer IV se preocupó de recuperar, al sureste y sur de Zaragoza, el control de numerosas ciudades perdidas o abandonadas en 1134. Fue el caso, entre otras, de Alfajarín, Pina, Velilla de Ebro, Zaidín y Daroca.

En 1143, el príncipe de Aragón dio por finalizado el pleito que había supuesto la herencia de Alfonso I "el Batallador" al negociar con la orden del Templo de Salomón (Temple en francés) la cesión de sus derechos a cambio de la entrega de tierras, del diezmo de todo el reino y de la quinta parte de las futuras conquistas a los musulmanes.

En aquel año, mientras Ramón Berenguer IV ayudaba a Guillermo VI a recuperar la occitana ciudad de Montpellier, de la que había sido expulsado tras una revuelta nobiliaria, García Ramírez de Pamplona realizaba una expedición contra Zaragoza que, aunque no consiguió controlarla, le permitió conquistar Tarazona y Borja.

Cuando en 1144, Ramón Berenguer IV volvió de Occitania, reanudó la guerra contra el reino de Pamplona y consiguió recuperar aquellas dos ciudades y Sos. García Ramírez, para resistir el empuje aragonés, consiguió nuevamente el apoyo de Alfonso VII. Apoyo que le permitió continuar los enfrentamientos en la zona fronteriza con Aragón con el propósito de que Ramón Berenguer IV desistiera de sus pretensiones de reunificar los reinos. El príncipe de Aragón se vio obligado a pedir a Alfonso VII una mediación, que no prosperó, para obtener la paz.

En 1145, el príncipe de Aragón auxilió a su hermano, Berenguer Ramón conde de Provenza, en su lucha contra Ramón de Baucio que quería arrebatarle el condado. Resuelto el conflicto, regresó, y al poco tiempo tuvo que volver a Provenza para defender los derechos de su sobrino, al recibir la noticia de la muerte de su hermano a manos de los corsarios genoveses y de que Ramón de Baucio volvía a intentar apropiarse del condado. El conflicto acabó con la muerte de Ramón de Baucio y con la proclamación de Ramón Berenguer IV como marqués de Provenza hasta la mayoría de edad de su sobrino. Se iniciaba así el enfrentamiento entre la casa condal de Barcelona y la de los condes de Tolosa que, protegidos por el emperador Conrado III y con Pisa y Génova como aliados, querían expandirse hasta el Mediterráneo por los territorios occitanos del marquesado de Provenza. El problema se complicó cuando el rey de Francia, pretextando defender los derechos de su prometida Leonor de Aquitania, también se interesó por los mismos territorios.

A principios de 1146, García Ramírez de Pamplona reanudó los enfrentamientos en la frontera con Aragón y se apoderó de Petilla de Aragón. El príncipe de Aragón respondió con un ataque sobre Arguedas. La guerra continuó y, durante aquel verano, el rey de Pamplona conquistó Tauste, Pradilla de Ebro y el castillo de Bierlas. En noviembre de aquel año, Alfonso VII, que necesitaba aliados para su empresa contra los almorávides, consiguió que ambos adversarios acordaran una tregua.

En 1147, Ramón Berenguer IV, en su condición de vasallo de Alfonso VII, participó en la expedición del castellano contra los almorávides. Además de aportar tropas aragonesas, logró la ocupación del puerto de Almería utilizando las flotas de Barcelona, Pisa y Génova.

Durante aquel año, el conde de Barcelona volvió a Provenza donde obtuvo el juramento de numerosos nobles provenzales y emprendió una campaña que le llevó hasta los Alpes.

En junio de 1148, puso sitio a la ciudad almorávide de Tortosa en la orilla del Ebro. Por tierra la cercó con guerreros barceloneses, aragoneses, normandos, ingleses, occitanos y las milicias del Templo y de San Juan. Por el río la cercó con los mismos barcos genoveses y barceloneses que había utilizado en la expedición a Almería. Los habitantes de Tortosa pactaron una tregua de cuarenta días para pedir ayuda a Valencia, con la condición de rendirse si no recibían los auxilios. Éstos no llegaron y la ciudad se rindió en diciembre a Ramón Berenguer IV, que se proclamó marqués de Tortosa. El río Ebro pasaba así, en su tramo final, a marcar la frontera con los territorios musulmanes.

Aprovechando que el conde de Barcelona estaba ocupado en la conquista de Tortosa, García Ramírez de Pamplona atacó a Aragón volviendo a ocupar Tauste y conquistando Los Fayos y Espetiella. Ramón Berenguer IV respondió con la toma de Carcastillo.

En 1149, con la conquista de Tortosa y el oro procedente de su pacto de parias con Ibn Mardanis "el Rey Lobo" de Valencia y Murcia, que compraba así al conde la paz que necesitaba para hacer frente a los almohades que le hostigaban por el sur de su reino, el conde de Barcelona alcanzó un gran poder en la zona del Ebro que le permitió obtener ayudas y ofrecer contrapartidas, como las de entregar en feudo Lérida y un tercio de sus términos cuando se conquistasen al conde de Urgel, a cambio de su colaboración. Pudo así cercar durante varios meses y por último conquistar, en octubre, Lérida y Fraga. Poco después, cayó Mequinenza. El conde de Barcelona, como con Tortosa, creó con Lérida un nuevo marquesado. A partir de ese momento, Ramón Berenguer se intituló conde de Barcelona, príncipe de Aragón y marqués de Lérida y Tortosa. Cataluña todavía no tenía existencia jurídica ni política; y la Corona de Aragón, tampoco.

En julio de aquel año, dada la imposibilidad de reunificar los reinos y de mantener dos frentes de guerra abiertos, Ramón Berenguer IV selló con García Ramírez de Pamplona una paz por la que renunciaba él y sus sucesores a futuras disputas por causa del reconocimiento del reino de Pamplona. Para reforzar la paz, el conde de Barcelona se casaría con Blanca, hija de García Ramírez, se devolverían mutuamente las plazas conquistadas en el último conflicto y se repartirían las tierras que conquistaran a los musulmanes en las fronteras del reino de Zaragoza. El acuerdo matrimonial era imposible porque Blanca estaba prometida al heredero de Castilla y Ramón Berenguer IV perdería automáticamente su derecho al gobierno de Aragón si no se casaba con Petronila. Los acuerdos firmados no se llevaron a efecto, pero la paz fue posible porque ambas partes se reconocían mutuamente.

En 1150, Petronila, que había alcanzado la edad canóniga mínima establecida para contraer matrimonio, se casó en Lérida a los catorce años de edad con Ramón Berenguer IV que la superaba en veintiséis años.

Durante aquel año, el conde de Barcelona se ocupó en fortalecer su posición en los territorios del otro lado de los Pirineos. Consiguió establecer relaciones de tipo feudal con los condes de Béziers, Carcasona, Rasés y Cominges y con los vizcondes de Bearn y Bigorra. Todos ellos ya tenían un vínculo con Aragón que se remontaba a los tiempos de Alfonso I "el Batallador".

El 27 de enero de 1151, pocos meses después de que García Ramírez, rey de Pamplona, hubiera muerto, Alfonso VII, acompañado de su hijo Sancho, en calidad de "rey de Nájera", y Ramón Berenguer IV firmaron un tratado en Tudillén (o Tudején), cerca de Fitero, para, entre otras cuestiones, repartirse el reino del difunto rey alegando derechos que ambos creían tener. El tratado, en este punto, no se cumplió porque pocos días antes o después de su firma (los historiadores no se ponen de acuerdo en este punto), el nuevo rey de Pamplona (Navarra a partir de este reinado), Sancho VI prestó vasallaje al emperador, y su hermana Blanca se casó con Sancho de Castilla. Sí se cumplió en lo que respecta al reparto de zonas de conquista en al-Andalus. Ramón Berenguer IV consiguió el derecho de conquista de Denia, Valencia y Murcia. Como para la conquista de Murcia necesitaría el apoyo de las tropas de Alfonso VII, pactó prestar vasallaje al emperador por este reino. El resto de al-Andalus quedaba como área de expansión del emperador que continuó enfrentándose al creciente poder almohade, pero cada vez con menor éxito.

En aquel año, continuaron los enfrentamientos con el reino de Pamplona y Ramón Berenguer IV consiguió recuperar Borja.

En 1152, nació el infante Pedro. Petronila, antes del parto, le nombró heredero del trono en su testamento. En él, se estipulaba que Ramón Berenguer IV gobernaría mientras viviera, y su hijo le sucedería a su muerte; si el infante muriese sin descendencia, el reino sería para el conde.

Desde la conquista de Lérida en 1149 hasta el año 1153, Ramón Berenguer IV continuó su lucha contra los musulmanes y consiguió dominar toda la región del Segriá, gran parte de las Garrigas y el Priorato. Finalmente, tomó los castillos de la ribera del Ebro. Con estas conquistas, el conde de Barcelona llevó sus fronteras al río Ebro y unió físicamente Aragón al condado de Barcelona.

En estas campañas tomaron parte, por primera vez, los caballeros templarios y sanjuanistas, cuya participación fue recompensada generosamente. Así, por la toma de Tortosa, los sanjuanistas recibieron, entre otros beneficios, el castillo de Amposta y su territorio hasta el mar. A los templarios, por su colaboración en la conquista de Lérida y Miravet, Ramón Berenguer IV les cedió el castillo de Miravet con su comarca. Los componentes de la orden del Santo Sepulcro no se distinguieron en Aragón por su espíritu guerrero.

En el mismo año de 1153, Génova vendió a Ramón Berenguer IV la parte de Tortosa que le había correspondido en el reparto por su ayuda en la conquista.

En 1154, el conde de Barcelona estableció una alianza con los señores de Carcasona y Montpellier y con el futuro rey de Inglaterra, Enrique II, casado con Leonor de Aquitania, que le condujo a una guerra contra el condado de Tolosa, aliado del rey de Francia. Se iniciaban así, las futuras alianzas que se repitieron durante muchos años entre Aragón-Inglaterra por un lado y Castilla-Francia por el otro. También tuvo que intervenir en Provenza porque los Baucio volvieron a rebelarse.

En 1156, Sancho VI de Navarra atacó a Castilla y Aragón. Pero en agosto cesó su enfrentamiento contra Castilla debido, probablemente, a la muerte de su hermana Blanca, esposa del heredero castellano. El conflicto con Aragón continuó y los aragoneses consiguieron tomar Fontellas, cerca de Tudela. Ese mismo año, el navarro la recuperó y en diciembre organizó una expedición de saqueo que llegó a los alrededores de Zaragoza.

En 1157, Alfonso VII recibió en su corte de Toledo a Sancho VI. Había acudido para pedir, como vasallo, su mediación en el conflicto que mantenía con Ramón Berenguer IV. El emperador consiguió que el conde de Barcelona se comprometiera a no atacar al navarro hasta el 11 de noviembre. Pero en mayo, las negociaciones entre Castilla y Aragón desembocaron en el tratado de Lérida, que fue una ratificación del tratado de Tudillén, completado con la promesa mutua de ir juntos en los asuntos con Navarra.

En agosto de aquel año, murió Alfonso VII dejando su reino dividido entre sus dos hijos; al primogénito, Sancho III, le dio Castilla y al menor, Fernando II, el reino de León. Se reconocía con ello la imposibilidad de continuar con el proyecto imperial.

Fue también el año de la muerte del infante Pedro, del nacimiento del infante Ramón, el futuro rey Alfonso II de la Corona de Aragón, y de la muerte de Ramiro II de Aragón.

En febrero de 1158, Ramón Berenguer IV se reunió con Sancho III de Castilla en Nájima, cerca de Osma, y acordaron la devolución del reino de Zaragoza a Aragón a cambio, entre otras cuestiones, del vasallaje del conde y de su heredero. Además, pactaron el matrimonio entre la hermanastra de Sancho III, Sancha, y el futuro Alfonso II de Aragón.

En aquel año, el papa Adriano IV confirmó todas las operaciones realizadas entre Ramón Berenguer IV y las Órdenes militares y dio por terminado el contencioso de la herencia de Alfonso I "el Batallador".

En febrero de 1159, Ramón Berenguer IV y Sancho VI de Navarra llegaron a un acuerdo para resolver todas las disputas que existían entre ambos reinos. Además, se revalidó el tratado de 1149.

En aquel año, murió, en el monasterio de Santa María de Fontevrault, la madre de Petronila, Inés de Poitou (o de Poitiers).

En 1162, cuando se dirigía a Turín para entrevistarse con el emperador Federico I "Barbarroja", Ramón Berenguer IV se sintió enfermo y decidió hacer testamento a favor de su hijo Alfonso, al que llama Ramón, dejándole Aragón y el condado de Barcelona, del que separaba el condado de Cerdeña y el señorío de Carcasona que donó a su hijo Pedro, con la obligación de prestar por ellos fidelidad a su hermano mayor. También dejó testado que Enrique II de Inglaterra tuviera la tutela de sus hijos. Tres días más tarde, el 7 de agosto, murió el conde de Barcelona y príncipe de Aragón.

Al ser Alfonso menor de edad y estar Petronila incapacitada por ley para ejercer el poder, el infante asumió en 1162 formalmente la titularidad del reino.


(En el resumen de este reinado se puede advertir un asunto que no está suficientemente resuelto, a mi entender, por los historiadores que he consultado. Me refiero a que si Ramiro II conservó hasta su muerte el título de rey de Aragón, parece imposible que Petronila sea considerada reina, aunque lo fuera a través de su marido. También es verdad, que ella misma se intitula reina en su testamento de 1152, antes de la muerte de su padre.
Además, he podido observar que pocos historiadores la denominan reina, y sin embargo, ocurre lo contrario en los cuadros genealógicos.
)

Sucesos contemporáneos

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Reyes y gobernantes coetáneos

Castilla: 

Rey de Castilla y León.

Alfonso VII "el Emperador" (1126-1157).

Reyes de Castilla.

Sancho III "el Deseado" (1157-1158).
Alfonso VIII (1158-1214).

León:

Rey de León.

Fernando II (1157-1188).

Cataluña:

Condes de Ampurias.

Ponce II (1116-1153).
Hugo III (1153-1173).

Conde de Barcelona.

Ramón Berenguer IV (1131-1162) y príncipe de Aragón (1137-1162).

Condes de Urgel.

Armengol VI (1102-1153).
Armengol VII (1153-1184).

Conde de Pallars-Sobirá.

Artal III (h.1124-1167).

Conde de Pallars-Jussá.

Arnaldo Mir (1124-1174).

Navarra:

Reyes de Pamplona.

García IV Ramírez "el Restaurador" (1134-1150).
Sancho VI "el Sabio" (1150-1194).

Al-Andalus:

Emires almorávides.

Ali ben Yusuf (1106-1143).
Tasufin ibn Alí ben Yusuf (1143-1145).
Ibrahim ibn Tasufin (1145-1145).
Isahq ben Alí ben Yusuf ben Tasufin (1145-1147).

Califa almohade.

Abd al-Mumin (1130-1163).

Francia:

Reyes de Francia.
(Dinastía Capeta).

Luis VI "el Gordo" (1108-1137).
Luis VII "el Joven" (1137-1180).

Alemania:

Reyes de Germania.
(Dinastía de Franconia) (Salia).

Lotario II (1125-1137).

(Dinastía Hohenstauffen) (Casa de Suavia).

Conrado III (1137-1152).
Federico I "Barbarroja" (1152-1190).

Emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico.

Lotario II (1125-1137).
Conrado III (1137-1152).
Federico I "Barbarroja" (1152-1190).

Italia:

Reyes de Italia (Norte).

Perteneciente al Sacro Imperio Romano Germánico.

Estados Pontificios. (Papas).

Inocencio II (1130-1143).
(Antipapa) Anacleto II (1130-1138).
(Antipapa) Victor IV (1138) 2 meses.
Celestino II (1143-1144).
Lucio II (1144-1145).
Eugenio III (1145-1153).
Anastasio IV (1153-1154).
Adriano IV (1154-1159).
Alejandro III (1159-1181).

Britania:

Escocia:

Reyes de Escocia.

David I (1124-1153).
Malcolm IV (1153-1165).

Inglaterra:

Reyes de Inglaterra.

Stephen de Blois (1135-1154).
Henry II Plantagenet (1154-1189).

Gales:

Reyes de Gwynedd, Powys y Deheubarth.

Gruffydd ap Cynan (1081-1137).
Owain Gwynedd (1137-1170).

Bizancio:

Emperadores.

Juan II (1118-1143).
Manuel I (1143-1180).

Imperios árabes: Califato abbasí:

Califas abbasíes. (Bagdad).

Al-Rachid (1135-1136).
Al-Muqtafi (1136-1160).
Al-Mustanyid (1160-1170).

Califato fatimí:

Califas fatimíes. (El Cairo)

Al-Hafiz (1130-1149).
Az-Zafir (1149-1154).
Al-Faiz (1154-1160).
Al-Adid (1160-1171).

 

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