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Alfonso VII "el Emperador"
Rey de Castilla y León (1105<1126-1157>1157)

Genealogía


Su reinado

Antes de acceder en 1126 al trono de Castilla y León por fallecimiento de su madre, la reina Urraca, Alfonso Raimúndez (Alfonso VII) había sido utilizado, desde muy temprana edad, como fuente de conflictos entre los partidarios de su madre y los de su padrastro Alfonso I “el Batallador”, rey de Aragón y Pamplona. Ya en 1110, su ayo Pedro Froilaz, conde de Traba, se había sublevado en el norte de Galicia para defender los derechos de su pupilo al que consideraba postergado en favor del futurible hijo del nuevo matrimonio de su madre.

En 1111, Urraca, que quería desvincularse de Alfonso I de Aragón para reinar en solitario en Castilla y León, pidió ayuda al conde de Traba bajo promesa de coronar a su hijo. El obispo Gelmírez de Santiago de Compostela aprovechó la ocasión y coronó a Alfonso Raimúndez, de casi siete años de edad, rey de Galicia. Esta acción le ocasionó el enfrentamiento con el rey de Aragón al considerar éste que pretendía independizar el territorio gallego o propiciar un reinado conjunto entre madre e hijo. A finales de aquel año el rey de Aragón derrotó en Viadangos, cerca de Astorga, a una expedición gallega al mando del conde de Traba y del obispo Gelmírez que llevaban al infante a León. El conde fue hecho prisionero y el obispo logró huir a Galicia junto con Urraca y Alfonso Raimúndez.

En 1117, se celebró un concilio en Burgos en el que se acordó que Alfonso Raimúndez fuese reconocido rey de Toledo, con los mismos derechos que su madre.

En 1119, Urraca, bajo la influencia del castellano conde de Lara, con el que tenía dos hijos, apartó de la corte a importantes magnates leoneses. Éstos temieron que la creciente influencia castellana pusiera en peligro sus privilegios y la sucesión de Alfonso Raimúndez. Fue nuevamente el obispo Gelmírez el que, con la oposición de Urraca, intentó que aquél fuera proclamado rey único. Como el respaldo del papa Calixto II, hermano de Raimundo de Borgoña y por tanto tío de Alfonso Raimúndez, era imprescindible para conseguirlo, el obispo le envió mensajeros que fueron interceptados por Urraca y por Alfonso de Aragón, nuevamente aliados. La condesa Teresa de Portugal, hermanastra de Urraca, apoyando a Gelmírez, permitió que el obispo de Oporto llevara las negociaciones con Roma que culminaron en 1120 con la carta que envió Calixto II al clero y a la nobleza del reino donde defendía la legitimidad de los derechos al trono de Alfonso Raimúndez.

En 1121, el conde de Traba cambió su política de apoyo a Alfonso para aliarse con la condesa de Portugal, esposa y suegra de dos de sus hijos, propiciando el dominio de ésta sobre el valle del río Miño. La alianza generaba un aumento de poder del conde en detrimento de Alfonso Raimúndez, por lo que Urraca pidió la protección del papa para defender los derechos de su hijo. El papa atendió la petición y ello favoreció que, en 1122, Urraca y su hijo fueran a Galicia y consiguieran una tregua duradera a costa de que Teresa de Portugal ampliara su influencia en la zona del Miño.

En 1123, Urraca y su hijo Alfonso sitiaron Sigüenza que cayó en enero de 1124. Este hecho supuso el principio del declive del poder almorávide y el fin de las pretensiones que Alfonso I de Aragón tenía sobre esa parte de Castilla.

En marzo de 1126, al día siguiente de la muerte de su madre, Alfonso fue proclamado rey en la catedral de León con el reconocimiento de la gran mayoría de los nobles.

En aquellas fechas, algunas poblaciones y territorios castellanos estaban bajo el dominio del rey de Aragón. Alfonso VII quiso recuperarlos y reunió un ejército para conseguirlo. En 1127, después de algunas escaramuzas, ambos reyes normalizaron sus relaciones en Támara (Palencia). En el acuerdo, el rey de Aragón reconocía los derechos de Alfonso VII al reino de Castilla, pero con las fronteras anteriores a 1067. Así, La Rioja, Álava, Vizcaya, el este de Burgos y el alto Duero, con Almazán y Soria, quedaban para el rey de Aragón. Éste renunciaba al título de emperador, que sería para el castellano. Solucionado los asuntos de la zona oriental del reino, Alfonso VII marchó a Galicia para enfrentarse victoriosamente a las tropas de su tía Teresa, condesa de Portugal, que pretendía el dominio de los territorios del Miño. Cumplido su objetivo volvió a León y se casó con Berenguela, hija del conde de Barcelona Ramón Berenguer III.

En 1129, la situación política se agravó. El rey de Aragón conquistó Molina a los almorávides y, seguramente, intentaría marchar contra Medinaceli. Alfonso VII frenó la acción y consiguió mantener el equilibrio de fuerzas en la región, a pesar de que algunos nobles castellanos se sublevaron al negarse a participar con sus huestes en las campañas contra el rey aragonés. Entre los condes sublevados se encontraban los hermanos Pedro y Rodrigo González de Lara. El primero fue hecho prisionero y más tarde desterrado. Murió al año siguiente cuando luchaba junto al rey de Aragón. El segundo fue derrotado y privado de todos sus honores. Más tarde recuperó el favor de Alfonso VII.

A finales de 1130, Alfonso VII había resuelto el problema de la sublevación y estaba dispuesto a modificar los acuerdos de Támara, pero le quedaba por resolver el que tenía en la frontera de Toledo, donde los almorávides habían incrementado de forma notable sus ataques. La respuesta fue una serie de escaramuzas, no siempre victoriosas, que llevaron al rey castellano, en 1133, hasta Córdoba, Sevilla y Cádiz en una expedición de castigo. En ella, el rey estuvo acompañado y aconsejado por Sayf al-Dawla (Zafadola), que en 1131 se había desvinculado del rey de Aragón y había entregado Rueda de Jalón a Alfonso VII después de prestarle vasallaje.

En 1134 murió Alfonso I “el Batallador” dejando herederos del reino de Aragón y Pamplona a las Órdenes Militares. Los nobles no aceptaron el testamento e inmediatamente eligieron en cada reino un rey, los de Pamplona a García Ramírez, bisnieto por línea bastarda de García Sánchez III “el de Nájera”, y los de Aragón a Ramiro, obispo de Barbastro y hermano del "Batallador". Alfonso VII, que tenía sobrados derechos para aspirar a la herencia de Alfonso I, aprovechó la inestable situación para marchar contra las tierras del difunto rey, tomar casi toda La Rioja y hacerse con el control de Zaragoza con el apoyo de los nobles que se encontraban en la ciudad, casi todos vasallos o familiares suyo.

En 1135, para contrarrestar la superioridad de Alfonso VII en la zona del Ebro, los reyes de Aragón y Pamplona decidieron unirse. Para ello, firmaron un pacto en Vadoluengo por el que Ramiro prohijaba a García Ramírez quedando éste como rey vasallo de Ramiro a condición de ser su heredero. Cada uno conservaría su reino y las fronteras quedarían delimitadas por acuerdos. El pacto duró poco, ya que Alfonso VII, en una reunión en Nájera, recibió el vasallaje de García Ramírez a cambio de reconocerle rey de Pamplona. A continuación, Alfonso VII marchó a León donde convocó una curia regia en la que fue proclamado Emperador. García Ramírez ocupó un lugar destacado en la ceremonia y en septiembre recibió la tenencia de Zaragoza.

En 1136, Alfonso VII cambió de política, en detrimento de García Ramírez, al reconocer a Ramiro II como rey de Zaragoza a cambio de la tenencia de la ciudad y de su territorio hasta el fin de sus días. Su nueva posición provocó la enemistad del rey de Pamplona que vio la imposibilidad de expansionarse al no tener fronteras con los musulmanes. El cerco castellano-aragonés le llevó a atacar a Aragón. Alfonso VII respondió con una acometida contra su territorio apoderándose de Estella y apresando al conde Ladrón, que le prestó vasallaje y se pasó a Castilla con el territorio de Álava.

En 1137, Alfonso VII tuvo que acudir a Galicia para enfrentarse a su primo Alfonso Enríquez, conde de Portugal, que había invadido el territorio de Tuy derrotando a sus magnates. El conflicto, después de algunos enfrentamientos, se resolvió con un acuerdo de paz. De regreso a la zona oriental de su reino, Alfonso VII cedió, a cambio de vasallaje, las tenencias de Zaragoza, Tarazona y Calatayud a su cuñado Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, al que Ramiro II había entregado el gobierno de Aragón, no la corona, por su futuro matrimonio con su hija Petronila de un año de edad. Más tarde, en octubre, marchó victoriosamente contra García Ramírez que tuvo que renovar su vasallaje.

En 1138, aprovechando la debilidad de los almorávides, Alfonso VII emprendió contra ellos una expedición que los derrotó en Andújar, Baeza, Jaén y Úbeda, pero no pudo recuperar Coria, perdida en 1118.

En 1139, mientras los almorávides intentaban cercar Toledo, el emperador consiguió una gran victoria al conquistar la cercana Oreja, fortaleza musulmana sobre el Tajo que era clave para hostigar la ciudad. Ello provocó la retirada de los almorávides y el fortalecimiento de la frontera. En aquel mismo año, Alfonso Enríquez comenzó a titularse rey de Portugal cuando venció a los musulmanes en la batalla de Ourique. Realmente siempre se había titulado infante o príncipe, nunca conde.

En 1140, el conde de Portugal volvió a invadir la zona sur de Galicia. Alfonso VII acudió a la zona para enfrentarse a su primo. Después de varias escaramuzas, acordaron una tregua. Alfonso VII volvió a la frontera oriental de su reino, donde García Ramírez de Pamplona mantenía un constante enfrentamiento con Castilla y Aragón. El castellano se reunió con Ramón Berenguer IV en Carrión de los Condes y acordaron repartirse el reino de Pamplona para solucionar el problema. Las hostilidades comenzaron y los éxitos fueron alternativos. Al final, García Ramírez no pudo resistir el empuje de los aliados y acordó la paz con Alfonso VII, que ya no estaba interesado en apoyar a Ramón Berenguer IV. El acuerdo se selló con el compromiso matrimonial entre el primogénito de Alfonso VII, el futuro Sancho III, y Blanca, hija de García Ramírez. A pesar de lo cual, los enfrentamientos, de forma esporádica, continuaron hasta 1143.

En 1142, Alfonso VII reanudó las campañas contra los almorávides. La más importante fue el sitio y conquista de Coria que abrió la puerta para lanzar expediciones al interior del territorio musulmán. Los ataques del emperador se repitieron en 1143 y 1144. El corrimiento de la frontera hacia el sur, produjo largos períodos de tranquilidad en la margen derecha del Tajo que permitió la repoblación y el auge de las ciudades de aquella zona.

En 1143, Alfonso VII reconoció como rey de Portugal a su primo Alfonso I, mientras que éste se declaraba vasallo del emperador por la tenencia de Astorga. Los enfrentamientos y las maniobras para la secesión del condado de Portugal, que se habían iniciado en tiempos de la condesa Teresa, hija bastarda de Alfonso VI y muerta en 1130, habían dado su fruto.

En aquel año, Alfonso VII creó, en la margen derecha del río Ebro, el "reino de Nájera". Dio así un paso decisivo en la tarea que había comenzado años anteriores: desestabilizar el reino de Pamplona para aumentar su influencia. Para ello, había aumentado las donaciones a las instituciones religiosas de La Rioja para crear intereses y estrechar sus vínculos con Castilla. Había afincado en el territorio a importantes familias castellanas y había atraído a nobles pamploneses enemigos de su rey.

En 1144, Alfonso VII lanzó una campaña contra Córdoba, Granada y Almería. Esta acción se producía en medio del derrumbamiento del imperio almorávide, donde numerosas zonas de al-Andalus se sublevaban y volvían a aparecer los reinos taifas. En estos acontecimientos tuvo un papel destacado Zafadola, vasallo y amigo de Alfonso VII, que sublevó Granada y logró ser reconocido como señor de Murcia y Valencia en 1145. En el norte de África aparecía un nuevo imperio, el almohade.

En 1146, Zafadola murió en un extraño enfrentamiento con sus aliados cristianos. Fue un gran contratiempo para el emperador que perdía un amigo y un aliado para su política de intervención en los territorios sublevados. En mayo, se produjo el desembarco en Tarifa de las primeras tropas almohades, que fueron bien recibidas en ciudades como Jerez y Badajoz. Alfonso VII, que había conquistado parte de Córdoba, continuó con su política de rodearse de aliados musulmanes y se la entregó, a cambio de su vasallaje, al antiguo gobernador almorávide, Ibn Ganiya, enemigo de los almohades.

1147 fue un año pleno de acontecimientos políticos y militares en ambos bandos. Mientras las tropas cristianas conquistaban la fortaleza de Calatrava, junto al río Guadiana, los almohades tomaban Sevilla y la hacían su capital. La represión de unas revueltas en África, impidió a los almohades continuar temporalmente con sus conquistas en al-Andalus. Ello favoreció que algunos magnates musulmanes, apoyados por Alfonso VII, sublevaran nuevos territorios, como Ibn Mardanis, “el Rey Lobo”, que se proclamó rey de Valencia.

Alfonso VII logró en aquel año su mayor triunfo al tomar la ciudad de Almería. Los piratas que asolaban las costas del Mediterráneo tenían su mejor refugio en el puerto de la ciudad. Para llegar a ella, el emperador tuvo que conquistar, entre otras, las plazas de Andújar, Úbeda y Baeza. Fue acompañado por muchos aliados, entre los que se encontraban: Ramón Berenguer IV de Barcelona, García Ramírez de Pamplona, el conde Armengol de Urgel y Guillermo de Montpellier. Mientras Alfonso VII sitiaba la ciudad por tierra, el puerto era bloqueado por la flota combinada de Pisa, Génova y Barcelona. Después de un asedio de pocos meses, Almería se rindió en octubre.

En 1148, Alfonso VII, con los acuerdos que mantenía con los reyes musulmanes de Valencia y Murcia, tenía asegurados los territorios que componían el flanco oriental del camino a Almería. No ocurría lo mismo en el flanco occidental, donde tuvo que asediar a su antiguo vasallo Ibn Ganiya en Jaen. El almorávide resistió al emperador, pero no pudo impedir que los almohades tomaran la plaza poco después de que consiguieran Córdoba.

En 1149, Alfonso VII nombró "rey de Nájera" a su hijo Sancho.

En el verano de 1150, el emperador asedió la ciudad de Córdoba pero no pudo tomarla. Un gran ejército almohade se lo impidió.

El 27 de enero de 1151, pocos meses después de que García Ramírez, rey de Pamplona, hubiera muerto, Alfonso VII, acompañado de su hijo Sancho, en calidad de "rey de Nájera", y Ramón Berenguer IV firmaron un tratado en Tudillén (o Tudején), cerca de Fitero, para, entre otras cuestiones, repartirse el reino del difunto rey alegando derechos que ambos creían tener. El tratado, en ese punto, no se cumplió porque pocos días antes o después de su firma (los historiadores no se ponen de acuerdo en este punto), el nuevo rey de Pamplona (Navarra a partir de este reinado), Sancho VI prestó vasallaje al emperador, y su hermana Blanca se casó con el futuro Sancho III de Castilla. Sí se cumplió en lo que respecta al reparto de zonas de conquista en al-Andalus. Ramón Berenguer IV consiguió el derecho de conquista de Denia, Valencia y Murcia. Como para la conquista de Murcia necesitaría el apoyo de las tropas de Alfonso VII, pactó prestar vasallaje al emperador por este reino. El resto de al-Andalus quedaba como área de expansión del emperador, que continuó enfrentándose al creciente poder almohade, pero cada vez con menos éxitos. En aquel verano asedió sin fortuna la plaza de Jaén.

En 1152, el emperador realizó una pequeña campaña para ayudar al "Rey Lobo" en la toma de Guadix, pero la plaza resistió.

En 1153, los almohades entraban en Málaga, pero Alfonso VII ya no estaba en condiciones de detener el avance de los norteafricanos, aunque tuvo algunos efímeros éxitos, como la reconquista de Andújar en 1155 y la toma de los castillos de Santa Eufemia y Los Pedroches en la sierra de Córdoba.

En aquel año, el primogénito de Alfonso VII, Sancho, desde su "reino de Nájera" y siguiendo las directrices de su padre, transformó en un enclave castellano, en el corazón de Navarra, las villas de Artajona, Larraga y Cebror, que habían formado parte de la dote que ofreció en su día el rey García Ramírez a su esposa Urraca, hija natural de Alfonso VII. La posesión de estas villas y la defección de numerosos nobles que se pasaron a Castilla le permitió controlar parte del reino navarro y poner en verdaderas dificultades al rey navarro, Sancho VI.

En 1155, se celebró en Valladolid un concilio eclesiástico que, entre otras cuestiones, estableció la separación de los reinos y la delimitación de fronteras, entre los hijos de Alfonso VII, que anteriormente ya habían recibido los honores de reyes. Su primogénito Sancho, “rey de Nájera”, sería rey de Castilla, y Fernando lo sería de León. La influencia y presión de los nobles, tanto castellanos como leoneses, fue decisiva para que el emperador tomara aquella decisión.

En 1156, Sancho VI de Navarra atacó a Castilla y Aragón. Destruyó Larraga, pero no continuó la guerra contra Castilla debido, probablemente, a la muerte de su hermana Blanca, esposa del heredero castellano.

En 1157, Alfonso VII recibió en su corte de Toledo a Sancho VI. Había acudido para pedir, como vasallo, su mediación en el conflicto que mantenía con Ramón Berenguer IV. El emperador consiguió que el conde de Barcelona se comprometiera a no atacar al navarro hasta el 11 de noviembre. Pero en mayo, las negociaciones entre Castilla y Aragón desembocaron en el tratado de Lérida, que fue una ratificación del tratado de Tudillén, completado con la promesa mutua de ir juntos en los asuntos con Navarra.

En aquel mismo año, los almohades tomaron Granada y Alfonso VII no pudo impedir la pérdida de Almería, Andújar, Úbeda y Baeza. El 21 de agosto, enfermo y desolado, murió cuando pasaba por el paraje de Fresneda en Sierra Morena de regreso a Toledo.

 

Sucesos contemporáneos

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Reyes y gobernantes coetáneos

Aragón:

Rey de Aragón y Pamplona.

Alfonso I "el Batallador" (1104-1134).

Rey de Aragón.

Ramiro II "el Monje" (1134-1137/57).

Navarra:

Rey de Pamplona.

García V Ramírez "el Restaurador" (1134-1150).

Cataluña:

Condes de Ampurias.

Ponce II (1116-1153).
Hugo III (1153-1173).

Condes de Barcelona.

Ramón Berenguer III (1097-1131).
Ramón Berenguer IV (1131-1162).

Condes de Urgel.

Armengol VI (1102-1153).
Armengol VII (1153-1184).

Conde de Pallars-Sobirá.

Artal III (h.1124-h.1167).

Conde de Pallars-Jussá.

Arnaldo Mir (1124-1174).

Al-Andalus: (Segundos reinos de taifas e imperio almohade)

Emires almorávides (1090-1147).

Alí ben Yusuf (1106-1143).
Alí ben Yusuf (1106-1143).
Tasufin ben Alí (1143-1145).
Ibrahim ben Tasufin (1145-1146).
Ishaq ben Alí (1146-1147).

Emir almohade (1146-1228).

Abu Muhammad abd al-Mumin al-Qaim (1146-1163).

Taifa de Arcos, Jerez y Ronda.

Abu al-Qasim Ahyal ben Idris (1143-1145).

------- 1145.- Arcos con los almohades.

Abu al-Gamar ben Azzun ben Galbun (1145-1146).
Ali ben Isa ben Maymun (1146)

------- 1146.- Conquistada por los almohades.

Taifa de Silves.

Abu al-Walid Muhammad ben al-Mundihr (1144-1151).

------- 1151.- Conquistada por los almohades.

Taifa de Badajoz.

Abu Muhammad Sidray ben Wazir (1145-1146).
Muhammad ben al-Hayyan (1146-1150).

------- 1150.- Con los almohades.

Taifa de Santarem.

Labid ben Abd Allah (1144?-1145).

------- Desde 1145 a 1147, a Badajoz.

------- En 1147, conquistada por Portugal.

Taifa de Murcia.

Abu Muhammad ben al-Hayy (1145).
Abd Allah ben Faray al-Tagry (1145).
Ben Abi Yafar al-Jusani (1145).
Abu Abd al-Rahman Muhammad ben Tahir (1145).

------- 1145.- Unida a Valencia.

Taifa de Valencia.

Abu Abd al-Malik Marwan (1145).
Abd Allah ben Iyad (1145). 1ª vez.
Abu Yafar Ahmad Sayf al-Dawla "Zafadola" (1145-1146).
Abd Allah ben Iyad (1146-1147). 2ª vez.
Abu Abd Allah Muhammad ben Mardanis "el rey Lobo" (1147-1172).

Taifa de Jaén.

Ben Yuzay (1145).
Abu Yafar Ahmad Sayf al-Dawla "Zafadola" (1145).

------- 1145.- Conquistada por los almorávides.

------- 1148.- Conqustada por los almohades.

Taifa de Mértola.

Abu al-Qasim ben Husayn ben Qasi (1144-1145).

------- Desde 1145 a 1146, a Badajoz.

------- 1146.- Con los almohades.

Taifa de Granada.

Abu Bakr Muhammad (1145).
Abu Yafar Ahmad Sayf al-Dawla "Zafadola" (1145).

------- 1146.- Conquistada por los almorávides.

------- 1157.- Conquistada por los almohades.

Taifa de Córdoba.

Ahmad ben Hamdin (1144-1145).
Abu Yafar Ahmad Sayf al-Dawla "Zafadola" (1145).

------- 1146.- Entregada a los almorávides por Alfonso VII.

------- 1148.- Conquistada por los almohades.

Taifa de Almería.

Abu Abd Allah ben Maymun (1145?-1146).
Abd Allah ben Muhammad ben al-Ramimi (1146-1147).

------- Desde 1147 a 1157, conquistada por Alfonso VII.

------- 1157.- Conquistada por los almohades.

Taifa de Guadix y Baza.

Abu al-Hasan ben Nasr (1145).
Ahmad ben Muhammad ben Malyan (1145-1151).

------- 1151.- Unida a la taifa de Murcia

Taifa de Málaga.

Abu al-Hakam al-Husayn ben Hassun (1145-1153).

------- 1153.- Conquistada por los almohades.

Taifa de Niebla.

Yusuf al-Bitruyi (1145-1146?).
Al-Wahbi (1146?-1150).

------- 1150.- Conquistada por los almohades.

Portugal:

Rey de Portugal.

Alfonso I (1139-1185).

Francia:

Reyes de Francia.
(Dinastía Capeta).

Luis VI "el Gordo" (1108-1137).
Luis VII "el Joven" (1137-1180).

Alemania:

Reyes de Germania.
(Dinastía de Franconia) (Salia).

Lotario II (1125-1137).

(Dinastía de Hohenstaufen)

Conrad III (1137-1152).
Federico I "Barbarroja" (1152-1190).

Emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico.

Lotario II (1125-1137).
Conrad III (1137-1152).
Federico I "Barbarroja" (1152-1190).

Italia:

Italia (Norte).

Perteneciente al Sacro Imperio Romano Germánico.

Estados Pontificios. (Papas).

Honorio II (1124-1130).
Inocencio II (1130-1143).
Celestino II (1143-1144).
Lucio II (1144-1145).
Beato Eugenio III (1145-1153).
Anastasio IV (1153-1154).
Adriano IV (1154-1159).

Britania:

Escocia:

Reyes de Escocia.

David I "el Santo" (1124-1153).
Malcolm IV "el Virgen" (1153-1165).

Inglaterra:

Reyes de Inglaterra.

Henry I (1100-1135).
Stephen de Blois (1135-1154).
Matilda (1141).
Enrique II Plantagenet (1154-1189).

Gales:

Reyes de Gwynedd, Powys y Deheubarth.

Gruffydd ap Cynan (1081-1137).
Owain Gwynedd (1137-1170).

Bizancio:

Emperadores.

Juan II (1118-1143).
Manuel I (1143-1180).

Imperios árabes: Califato abbasí:

Califas abbasíes. (Bagdad).

Al-Mustarsid (1118-1135).
Al-Rachid (1135-1136).
Al-Muqtafi (1136-1160).

Califato fatimí:

Califas fatimíes. (El Cairo)

Al-Amir Bi-Ahkamillah (1101-1130).
Al-Hafiz (1130-1149).
Az-Zafir (1149-1154).
Al-Faiz (1154-1160).

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